Aquella lectura pendiente.

Vivimos una etapa en la que nos creemos capaces de todo y eso esta excelente, la mayoría del tiempo queremos lograr todo a la vez, nada nos enseña a revestirnos de paciencia y fortaleza más que las situaciones mismas. Aprendemos, en ocasiones, de una forma dura que todo conlleva un proceso… los estudios, el trabajo, las amistades y las relaciones… pero, cuando no logramos comprender, nos frustra observar el ritmo de los demás en contraste con el nuestro, cuestionamos nuestra dirección, el sistema y entre tanta distracción iniciamos a ignorar los detalles que dan sentido a lo que somos y hacemos; es ahí donde nos perdemos.

En un intento por ubicarnos, surgen esos espacios en blanco que alteran una emoción pendiente y nos obligan a retroceder en el tiempo a todo aquello que nos ha construido a través de vivencias y personas, aquellas que nos han inspirado a crecer con paso firme y han demostrado su apoyo objetivo e incondicional.

Y seguimos así tratando de entender por qué nos sucede; entonces descubrimos la falta de valor que obsequiamos a los demás y a sus pequeñas acciones, como a los viejos amigos, por ejemplo, los que aparecen aquella fotografía, como símbolo de una historia que aún nos hace sonreír, los que nos han visto crecer y convertirnos en lo que ahora somos, “alguien”.

Nos perdemos cuando no existe autoconocimiento y no queremos ser conscientes de nuestras emociones, acción que generalmente ocasiona errores que afectan la susceptibilidad de los demás y la perspectiva de nuestro entorno, la que, a su vez, distorsiona nuestra capacidad de respuesta y percepción de las cosas.

Olvidamos que cada amanecer resta una oportunidad para ser mejores personas, de esas más humanas. Es nuestra decisión sumar acciones para fortalecer nuestra identidad, proyectarnos y no perdernos entre los demás. Podemos convertirlo en un día para conocer quiénes somos y devolver un poco de lo que recibimos. Con pequeños pasos recuperamos el camino y nos convertimos en personas más capaces y abiertas al aprendizaje, el  que en un futuro formará parte de las lecturas de un libro con sabias palabras.

¿Qué pasa con la Procrastinación?

Probablemente todos hemos caído en el goce de la procrastinación, a esto se le conoce como la acción de postergar las actividades que perfectamente se pueden realizar en el tiempo para el cual han sido establecidas y en lugar de eso, se realizan otras…no necesariamente productivas, en otras palabras, es la evasión de la responsabilidad en el tiempo presente.

Se es visto como un problema de gestión del tiempo y naturalmente si no se establece un “STOP” podemos caer en grandes dificultades personales, académicas y/o profesionales, pero… ¿Estamos seguros que es un problema de gestión del tiempo? ¿Será que la mala gestión del tiempo es solo una consecuencia del problema real?

Esto realmente podría ser producto del desahogo de algunas emociones en forma de distracción, falta de concentración, desmotivación, depresión, estrés… todas ellas negativas; no basta con establecer un horario, crear notas de trabajo en la oficina o hacer públicas tus rutinas (actividades que son muy útiles) si no se es consciente de cuál es la emoción negativa que está generando el desequilibrio de la productividad en tu tiempo.

Primero debemos aceptar que enfrentamos un problema de procrastinación e identificar de todo lo que nos estamos perdiendo al hacerlo, luego analizar el grado de influencia que le damos a las emociones negativas y limitar gradualmente ese espacio a través de la aplicación de herramientas de organización que ya conoces o creación de las propias. Recuerda que “algún día” es hoy y que somos los únicos responsables de los resultados que estamos obteniendo ahora, siempre que lo decidamos seremos una mejor versión.

¡Atento con el talento!

He leído muchos artículos relacionados con reclutamiento y no me he encontrado alguno desde el punto de vista del “talento” en su mayoría son desde la perspectiva del reclutador, lo que ellos esperan, el respeto al cumplimiento de cada una de las etapas, la importancia del seguimiento una vez dentro de la organización, actitudes que debes y no tener en determinado ambiente… en fin muchas opciones, excepto que opina el talento.

Los reclutadores deben tener presente, que al asistir a una entrevista de trabajo es el talento quien escoge la empresa y después de todo el proceso es él quien tiene la última palabra. Lo represento de esta manera puesto que se da el fenómeno, almenos en mi contexto, de que el talento no es tratado con el nivel de importancia que se requiere, en la mayoría de las ocasiones no se recibe ni el feedback, si el talento realiza su evaluación en el momento de ¿Alguna pregunta? durante la entrevista, siempre debe estar cuidando sus palabras para no ser mal interpretado/a, entonces ¿Para qué la sección de preguntas , si el reclutador/a no está dispuesto a recibir expectativas que podrían contribuir al enriquecimiento del perfil del puesto?

El verdadero talento siempre va a cuestionar, no para minimizar la valiosa esencia de la empresa, sino para asegurarse de que ha elegido el lugar correcto para desarrollarse, siempre querrá saber su área de influencia, condiciones de preparación permanente y quizás hasta el nivel de responsabilidad que esta adopta con la sociedad.

Podría insistir en que los reclutadores no deben olvidar que la organización es el resultado de las competencias aplicadas de cada persona que la componen y felicito a todos aquellos que con su actitud y receptividad logran crear un ambiente de confianza durante la entrevista, pero no deben olvidar que así como el talento está siendo valorado para el puesto, él también está valorando su primer contacto con la empresa, a través del proceso de proyección y comunicación, no se debe subestimar la capacidad receptiva del candidato más aun cuando es notable que éste se ha preparado para el encuentro.

Es claro que el desarrollo de procesos empresariales, desde el punto de vista organizacional se encuentra en crecimiento, más en países como el nuestro dónde un gran porcentaje de empresas no cuenta con el área de Recursos Humanos como tal, es por ello que deben estar atentos, así como las exigencias empresariales aumentan las expectativas del talento, también. Las necesidades cambian y la perspectiva de “le hago el favor” debería de cambiar, el proceso de reclutamiento debe ser tomado como aprendizaje para ambas partes una oportunidad para mejorar y aportar.

¿Salario Emocional?

Se conoce al Salario Emocional a las retribuciones no económicas que el empleado recibe por parte de la organización a la que pertenece, entre ellas se pueden mencionar:

  • Oportunidades de crecimiento en la empresa.
  • Buen ambiente laboral.
  • Compatibilidad de vida personal y profesional.
  • Desarrollo personal y profesional.
  • Actividades de voluntariado.
  • Reconocimiento de la labor.

Conocí este término en un pequeño mural e inmediatamente trate de identificarlo en el lugar donde me encontraba… como resultado concluí “entiendo, debe ser complejo brindarlo” pero me pregunté entonces ¿Con cuántos tipos de Salario Emocional debe conformarse el talento para que éste considere que sí lo recibe? refiero esto porque podría decir: “En esta organización me brindan la oportunidad de crecer profesionalmente pero contrasta con el ambiente laboral complejo que se vive” ¿Cuál obtiene mayor valor al momento de confirmar si se recibe o no?

En la mayoría de los casos, dentro de las organizaciones, términos como éste son ignorados por los colaboradores debido a la falta de comunicación interna, es necesario aprovechar sesiones formativas o de capacitación no solo para aspectos técnicos, sino también para educar y evaluar objetivamente el funcionamiento del sistema convirtiéndolo así en un excelente espacio de proyección que beneficia de manera indirecta la inclusión de los colaboradores en los procesos internos de la organización.

La mejor manera de demostrar que una organización cumple con los beneficios del Salario Emocional es la opinión y/o valoración de cada empleado puesto que va más allá de las políticas internas, es el resultado del trabajo en equipo … ¿Por qué? porque cada empleado es actor del sistema laboral de la organización, cada uno aporta con sus actitudes y competencias, entonces el Salario Emocional en estos aspectos podría generarse por si mismo y se convierte en responsabilidad de todos los involucrados, no sólo de un departamento .

Lo que sí se puede establecer como responsabilidad directa de la organización es la de generar espacios y canales de comunicación asertivos donde se desarrolle el sentido de pertenencia de los colaboradores, al ocurrir esto, el desempeño en un puesto laboral cambia de manera positiva, propicia un clima laboral de respeto y motivación, el cual a su vez beneficia el desarrollo personal y proyecta a los talentos destacados, generando resultados de crecimiento y satisfacción profesional.