Aquella lectura pendiente.

Vivimos una etapa en la que nos creemos capaces de todo y eso esta excelente, la mayoría del tiempo queremos lograr todo a la vez, nada nos enseña a revestirnos de paciencia y fortaleza más que las situaciones mismas. Aprendemos, en ocasiones, de una forma dura que todo conlleva un proceso… los estudios, el trabajo, las amistades y las relaciones… pero, cuando no logramos comprender, nos frustra observar el ritmo de los demás en contraste con el nuestro, cuestionamos nuestra dirección, el sistema y entre tanta distracción iniciamos a ignorar los detalles que dan sentido a lo que somos y hacemos; es ahí donde nos perdemos.

En un intento por ubicarnos, surgen esos espacios en blanco que alteran una emoción pendiente y nos obligan a retroceder en el tiempo a todo aquello que nos ha construido a través de vivencias y personas, aquellas que nos han inspirado a crecer con paso firme y han demostrado su apoyo objetivo e incondicional.

Y seguimos así tratando de entender por qué nos sucede; entonces descubrimos la falta de valor que obsequiamos a los demás y a sus pequeñas acciones, como a los viejos amigos, por ejemplo, los que aparecen aquella fotografía, como símbolo de una historia que aún nos hace sonreír, los que nos han visto crecer y convertirnos en lo que ahora somos, “alguien”.

Nos perdemos cuando no existe autoconocimiento y no queremos ser conscientes de nuestras emociones, acción que generalmente ocasiona errores que afectan la susceptibilidad de los demás y la perspectiva de nuestro entorno, la que, a su vez, distorsiona nuestra capacidad de respuesta y percepción de las cosas.

Olvidamos que cada amanecer resta una oportunidad para ser mejores personas, de esas más humanas. Es nuestra decisión sumar acciones para fortalecer nuestra identidad, proyectarnos y no perdernos entre los demás. Podemos convertirlo en un día para conocer quiénes somos y devolver un poco de lo que recibimos. Con pequeños pasos recuperamos el camino y nos convertimos en personas más capaces y abiertas al aprendizaje, el  que en un futuro formará parte de las lecturas de un libro con sabias palabras.

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